Menú

Revalua

Otro sitio más

Las cinco cosas que no puedes olvidar para una celebración especial

1) comprar jamón iberico. La comida es muy importante en cualquier celebración y debe de ser de calidad. El jamón ibérico es un detalle que sin duda marca la diferencia y que no puede faltar en el menú, ya sea formando parte de algún plato o en los aperitivos para poder ser saboreado como se merece.

Un producto de la tierra que gusta prácticamente a todo el mundo y que queda bien con cualquier carta que se haya escogido.

2) Un buen vino. Vivimos en un país en el que hay una gran cantidad de caldos con denominación de origen y con precios muy diversos. Hay vinos muy buenos a precios muy competitivos, por lo que es difícil entender que se pueda realizar una celebración especial sin tener en cuenta este detalle.

Lo mejor, para acertar siempre, es optar por un blanco, un tinto y una variedad de vino espumoso para los postres. De este modo estarán cubiertas todas las necesidades.

3) Elegir una buena música. Tanto la música que suena de fondo durante una celebración como la que puede sonar al final si hay espacio para el baile son importantes. Debe de ser música variada y a ser posible interpretada en directo, pero si esto se aleja demasiado del presupuesto siempre es preferible usar música grabada a recurrir a un grupo de mala calidad.

Si se busca una buena interpretación de música clásica a un precio no demasiado elevado se puede recurrir a estudiantes de conservatorio que al no ser profesionales cobran honorarios más bajos pero pueden ofrecer música de calidad bien interpretada.

4) Invitaciones con petición. En algunas celebraciones se busca cuidar hasta el mínimo detalle. Por eso se han creado las invitaciones con petición, es decir, las tarjetas de invitación en las que se especifica cómo se desea que los invitados acudan vestidos o cualquier otro requisito que se considere pertinente.

Por ejemplo, en las fiestas temáticas ibicencas suele pedirse que todos los invitados acudan vestidos de blanco.

5) Animadores. Si se trata de una fiesta que se quiere que sea todo un éxito no se puede dejar nada al azar. Los animadores se encargarán de que la fiesta no decaiga y de que tenga su apogeo justo cuando debe de ser.

También hay animadores infantiles que se encargan de entretener a los más pequeños mientras los padres disfrutan del evento.