Uno de los refranes más sabios existentes dentro de la amplísima variedad del refranero español dice: «Más vale prevenir que curar». Con respecto a un edificio, no hay mayor forma de hacerle caso que utilizar los Servicios protección pasiva de incendios en Pontevedra.
La protección pasiva de incendios es el conjunto de los diferentes elementos, medios y características que debe reunir una edificación, destinados a proteger y evitar los daños producidos en un incendio y evitar que este se propague poniendo en peligro la vida de las personas y la destrucción de los objetos que haya en ella.
Es un sistema totalmente de prevención, y se denomina pasiva porque funcionan por sí mismos, sin necesidad de la intervención humana y sin ningún sistema de energía externa. Su función es la posibilitar una evacuación y ayudar, al mismo tiempo, a la intervención de los equipos de emergencia.
Tipos de protección pasiva de incendios
El Código Técnico de la Edificación y el Reglamento de Seguridad ante incendios son las normativas que regulan los diferentes tipos de protección pasiva a instalar en edificios residenciales y en instalaciones industriales.
Los diferentes tipos de protección afectan tanto a materiales, como a la estructura. Los materiales deben ser incombustibles, presentar un alto punto de fusión y una emisión de humos baja para evitar la liberación de sustancias tóxicas.
Con respecto a la estructura, pueden dividirse en 3 apartados:
- Aquellas medidas que protegen los elementos estructurales frente al fuego, mejoran el colapso y la estabilidad ante la combustión.
- Medidas de compartimentación pensadas para aislar el fuego y evitar su propagación, como falsos techos o puertas cortafuegos.
- Tratamientos ignífugos que aíslan la estructura del edificio e impiden la propagación del fuego.
Aparte de que una gran parte de todas estas medidas son obligatorias por normativa, lo mejor es anticiparse y contratar los servicios de protección pasiva de incendios en Pontevedra. Porque «más vale prevenir que curar» y «hombre previsor vale por dos».