Categoría: Electrodomésticos

Enganchados a la segunda mano 

A mí no me gustaba mucho comprar cosas de segunda mano, quizás algo de ropa, pero poco más. Fue cuando empezaron a proliferar todas esas aplicaciones para comprar y vender cosas usadas cuando me decidí a probar. Primero por necesidad. Nos habían regalado un robot de cocina muy bueno… que no usábamos. Era el típico cachivache que teníamos en casa que era muy bonito y promete ser muy útil pero que necesita una mínima lectura de sus instrucciones, que nadie parecía dispuesto a hacer.

Al principio nos daba pena venderlo, pero cuando le enseñé los precios que se estaba pagando por Robots de cocina baratos en internet, mi mujer también estuvo de acuerdo en intentar venderlo ya que, en este caso, se trataba de un robot sin apenas uso y de último modelo. En cuanto lo puse a la venta, varias personas me preguntaron por él. Me anduve con ojo para comparar primero los precios de productos de este tipo y de su generación. Porque algunos robots de cocina son como los móviles, cada año o así se renuevan… y son más caros. 

Por eso puse un precio que en principio podía parecer caro en comparación con otros Robots de cocina baratos pero que estaba “dentro del mercado”. Así que al principio recibí algunas preguntas pero nadie se interesó directamente por comprarlo. Supongo que desconfiaban de un precio tan alto en comparación con otros robots. Pero, finalmente, una mujer parecía dispuesta a comprar pero quería probarlo antes de nada, lo cual me pareció lógico. 

Vino a casa lo chequeó muy pormenorizadamente y le dio el visto bueno. Nos sirvió también para saber muchas más cosas sobre nuestro robot: estaba claro que aquella mujer sabía lo que se hacía y que no era la primera vez que tenía uno de esos. Y al final lo compró. Aquello me sirvió para dar salida a bastantes cosas que tenía almacenadas: me enganché a la segunda mano, pero más bien como vendedor que como comprador. Y al tener buenas valoraciones, a partir de aquel momento me resultó más fácil vender.

LA CARGA SUPERIOR PARA AHORRAR ESPACIO

Hacía mucho tiempo que no veía una lavadora de carga superior, y el otro día volví a ver una después de tranquilamente veinte años o más. La última que había visto la había visto en casa de mis abuelos. Pero el otro día fui a casa de unos conocidos y nos comentaron que habían encontrado una página en internet en la que habían encontrado unas buenas Ofertas Lavadoras de carga superior y en cuanto lo escuché les pedí que me la enseñasen. En cuanto la vi un montón de recuerdos de mis abuelos vinieron a mi memoria.

 

Las lavadoras de carga superior son muy cómodas, sobre todo en los pisos en los que no hay mucho espacio, la carga superior nos puede ayudar a hacer más funcional el piso por muy pequeño que sea. En muchos pisos la verdad no es que sobre el espacio y hay que aprovechar cada centímetro y si la lavadora la vas a tener que tener encajonada contra una esquina y rodeada de cosas es bueno que tenga la puerta en la parte superior. Mucha gente vive en pisos que son extremadamente pequeños y tienen que buscarse soluciones para los diversos problemas que tienen tanto de espacio como de almacenamiento. Por Europa adelante he podido ver muebles que se esconden dentro de otros y esa es la mejor manera de que el espacio sea aprovechado de la mejor manera. Pero en nuestro país esos muebles no es que se lleven demasiado, aquí prefieren gastarse el dinero en muebles baratos suecos más que comprarse unos muebles mucho más funcionales que les sacarían de muchos más problemas de los que ellos creen, esa es la forma de pensar que tiene la gente aquí. Pero creo que es mucho mejor buscar algo que resulte efectivo y resultón antes de comprar algo solo porque puede quedar bien. En mi familia ya tengo suficientes problemas con mi madre y mis tías que no paran de comprar muebles horrendos que no valen para nada, les compensaba más pensar primero antes de traer muebles que no hacen su función solamente acumulan polvo.