Categoría: Impresión digital

UN SITIO PARA RELAJARSE CERCA DE LA CIUDAD

El otro día había una competición de descenso en bicicleta en un monte al que suelo ir bastante a menudo, pero no había visto ningún cartel ni nada parecido promocionándolo durante las semanas anteriores. Cuando me enteré no me sorprendió ya que durante los últimos meses ya me había dado cuenta de que los propios ciclistas que van por la zona habían modificado unas cuantas zonas para hacerlas más atractivas para ellos, y de ese modo pueden dar saltos y cosas así que antes no podían. Cuando llegué al monte y me di cuenta de lo que pasaba me alegré bastante porque por lo menos iba a tener una tarde entretenida. Pero me llamaron la atención unos expositores PLV que promocionaban el evento. Me gustaría saber donde poder imprimir expositores PLV en mi ciudad porque si en algún momento pudiese necesitar uno o más de uno ya sabría donde puedo ir a pedirlo.

Ese evento de descenso en bicicleta fue de lo más entretenido ya que los que participaban no eran profesionales y como consecuencia hubo unas cuantas caídas que es lo que el público espera ver en un evento de este tipo o por lo menos ese es mi caso. Pero también hay que decir que la parte del evento que yo vi ya era el final porque no duró demasiado y además en poco tiempo ya se iba a poner el sol y no iban a tener luz suficiente para poder realizar los descensos. Sea como sea pasé una tarde más entretenida de lo que esperaba porque normalmente cuando voy a ese sitio por norma general me siento un rato a leer mis libros en unas mesas de piedra y después, antes de que se ponga el sol voy a dar una vuelta por los senderos del bosque que ya me conozco como si fuesen la palma de mi mano. En ese sitio que no es que quede demasiado lejos del centro de la ciudad, es uno de mis sitios preferidos para ir ya sea en verano o en invierno porque se está muy tranquilo y no mucha gente lo conoce.

4 modos de presentar tu catálogo de productos

Los comerciales que visitan a sus clientes con frecuencia necesitan de herramientas para presentar los productos y ofrecer buenas ofertas a sus clientes. Estas son algunas maneras de ofrecer estos catálogos y de usarlos para conseguir aumentar ventas.

– En formato revista. Es el formato más utilizado para que el cliente pueda tener acceso a todos los productos y precios de una manera rápida y cómoda. Cuanto más trabajado está el catálogo, mejor herramienta será. Lo ideal es que no solo se presenten los nombres de los productos y precios, sino que también se vean fotografías, incluso más de una por producto. Y que, además, nos den información extra. Un ejemplo son los catálogos de alimentación en los que figuran los ingredientes de un producto elaborado o los valores nutricionales de los alimentos.

– En folletos con ofertas. Los folletos con ofertas sirven para completar el trabajo que se hace con los catálogos formato revista. Estos catálogos más gruesos suelen entregarse a los clientes a razón de uno o dos al año. Pero cada cierto tiempo, tal vez con frecuencia mensual, es bueno visitar a los clientes o enviarles catálogos con ofertas estilo folleto. Estos folletos son muy buena herramienta para los que venden visitando al cliente, ya que pueden presentarle las ofertas de una manera atractiva y llamativa.

En carpetas con anillas personalizadas. En muchos casos es complicado ofrecer catálogos en formato revista a los clientes ya que los productos que se ofrecen pueden variar de precio con frecuencia debido a las fluctuaciones del mercado. Los comerciales pueden usar, en estos casos, catálogos en carpetas de anillas personalizadas. Esto permite ir sacando las hojas que presentan información que ya no está en vigor y sustituirlas por las actuales. En estos casos, el cliente consultará el catálogo del comercial pero no puede tener uno propio.

– Exclusivamente online, usando una tablet. Hay negocios en los que no solo varían los precios, sino que también varían los productos. Y lo hacen con rapidez, ya que algunos entran a formar parte del catálogo y otros salen. En estos casos la única manera de mantener el catálogo actualizado es online. El cliente puede consultarlo cuando quiera y el comercial usará una tablet para poder mostrar a sus clientes lo que se ofrece y los precios actuales. Además, podrá marcar los pedidos y saber al instante si hay stock y serán servidos.

La sala de coworking 

Llegamos antes de que se pusiera de moda y muchos no entendieron nuestro enfoque. La inspiración nos vino, como a muchos otros compañeros, viendo esos cafés que empezaban a proliferar por las grandes capitales tras haber tenido tanto éxito en Estados Unidos. Vimos como algunas de las personas que iban a esos cafés realmente estaban trabajando con sus portátiles, no pasando el rato, pero que preferían estar en un entorno agradable con menos aspecto de oficina. Al fin y al cabo, no todos los trabajos requieren una concentración de ajedrecista.

Y así fue como abrimos nuestro primer espacio de coworking antes de que la palabreja estuviera en todas partes. Desde luego, tampoco fuimos los primeros de nuestra ciudad, pero se contaban con los dedos de una mano los que había. No obstante, desde el principio tuvimos claro que debíamos ofrecer algo diferente si queríamos atraer clientes. Y el espacio era fundamental, no solo su organización, sino su estética y decoración. Tampoco queríamos copiar a esos cafés, pero sí que el ambiente fuera distendido.

Una de las cosas que hicimos fue decorar las paredes con una impresión de Gran Formato sobre soportes flexibles con diferentes obras artísticas modernas. La elección corrió de mi cuenta porque soy historiador del arte. No se trataba de colocar los cuadros que conoce todo el mundo, sino intentar buscar algo original, pero en la línea con el entorno. 

En este sentido, nuestro espacio era muy diáfano, pero con luces suaves. No queríamos algo muy iluminado como habíamos visto en otros espacios. Y los paneles encargados respondían a ese criterio de algo sofisticado y no demasiado intenso. Así mismo el mobiliario también debía estar en consonancia tanto con la impresión de Gran Formato sobre soportes flexibles como con la iluminación. Y no podía faltar una pequeña zona de relax con máquina de café y un futbolín. 

Desde su apertura, la sala ha funcionado muy bien hasta que en los últimos meses nos hemos frenado un poco debido a la situación, pero este 2021 ya parece tener mejores perspectivas. Y es que este tipo de espacios de trabajo son el futuro, sobre todo cuando el teletrabajo se está consolidando.