Renovación completa 

Ahora nos damos cuenta de la suerte que tenemos de tener una casita pegada al mar. Se trata de una vivienda bastante humilde que heredé de mis padres. Está en una zona poco turística de la costa, pero a un paso de una playa muy bonita. En los primeros años la dejamos un poco al margen, un poco por falta de tiempo y otro porque no queríamos tocar nada tras el fallecimiento de mi madre. Así que solo íbamos a hacer tareas básicas de mantenimiento.

Pero con el tiempo empezamos a ir más y nos dimos cuenta de que necesitaba muchos cambios. Y ha sido este último año cuando por fin nos hemos reconciliado con esa casa en la que yo pasé tantos veranos cuando era niña. Y aunque renovar una casa no es un proceso sencillo ni barato, hemos decidido que ha llegado el momento. 

Una de las zonas con más posibilidades de la casa es el salón. Tiene un amplio ventanal que llega hasta el suelo desde el que se puede ver el mar: da una terraza que tiene un pequeño jardín. Se me ha ocurrido vestir esa ventana con una cortina recuperando de alguna forma uno de los pasatiempos de mi madre: la decoración. Recuerdo que ella tenía en varios sitios de la casa cortinas con pasabarras. Ella misma las tejía y las colocaba con ojales para cortinas. Pero con el uso buena parte de ellos estaban estropeadas. Ahora ha llegado el momento de arreglarlo.

Recuerdo que mi madre siempre me pedía que la ayudara con este tipo de tareas, pero yo era demasiado niña y no debía mostrar mucho interés. De todas formas, lo más básico lo recuerdo y para lo demás están los videos de internet… Ya he comprado los ojales para cortinas y varios pasabarras. Y voy a empezar con la cortina del ventanal del salón.

Espero que para cuando llegue el verano la casa tenga otro aspecto. Hemos decidido que vamos a pasar todas las vacaciones aquí en vez de andar viajando: un verano como los de antes para recuperar el tiempo perdido.