Categoría: Salud animal

La batalla silenciosa en sus bocas: Mi incursión en los alimentos complementarios

Como dueño de un perro y un gato que alegran mi casa aquí en Vigo, siempre he creído que su salud era de hierro. Les doy el mejor pienso que puedo permitirme, sus vacunas están al día y no les faltan carreras por la playa de Samil ni largas siestas al sol. Sin embargo, en la última revisión rutinaria, el veterinario puso sobre la mesa un problema que a menudo pasamos por alto: la salud de sus encías.

El diagnóstico no fue alarmante, pero sí una llamada de atención. Mi perro, Leo, mostraba un enrojecimiento incipiente en la línea de las encías, y mi gata, Kira, empezaba a acumular más sarro de lo deseable. «Es el principio de una posible gingivitis», me explicó el veterinario. Antes de hablar de limpiezas profundas o tratamientos más invasivos, me propuso un primer paso proactivo: la introducción de un Alimento complementario para afecciones de encias perros y gatos.

Confieso que mi primera reacción fue de escepticismo. ¿Un producto añadido a su comida podría realmente marcar la diferencia? Aún así, seguí la recomendación y me dirigí a la tienda de mascotas especializada. Allí me encontré con una sección que no había explorado antes, llena de soluciones para la salud articular, el pelaje y, efectivamente, la higiene bucodental.

El producto que me llevé a casa era un polvo a base de algas y otros componentes naturales, diseñado para ablandar el sarro existente y prevenir la adhesión de nueva placa bacteriana. La idea es simple: espolvorear una pequeña cantidad sobre su comida una vez al día. No es un medicamento, sino un suplemento que trabaja de forma pasiva y continuada, un aliado en esa batalla silenciosa que se libra en sus bocas.

Empezar a usarlo ha sido increíblemente fácil. Tanto Leo como Kira lo han aceptado sin problemas mezclado con su pienso habitual. Aunque es pronto para ver resultados drásticos, me siento mucho más tranquilo y proactivo. He aprendido que el cuidado de nuestras mascotas reside en estos pequeños gestos, en prestar atención a esos detalles que no siempre son evidentes. Esta experiencia me ha enseñado que la prevención es la mejor herramienta y que, a veces, la solución no está en un tratamiento complejo, sino en un simple polvo que promete darles el bienestar que tanto se merecen, empezando por una boca sana.

Sedentarismo canino: ¿por qué es tan perjudicial?

El sedentarismo en perros se relaciona con un mayor riesgo de padecer obesidad, diabetes o cardiopatías. Porque la inactividad física afecta negativamente a seres humanos y a mascotas por igual, especialmente en entornos urbanos donde el animal pasa un mayor número de horas sin salir al exterior. Para remediarlo, el uso de un Estimulante mental perros ha demostrado ser eficaz.

Los estimulantes caninos se presentan en forma de juegos que incentivan la vista, el olfato, el oído y otros sentidos. Su objetivo es mantener al perro activo física y mentalmente con ayuda de un estímulo cognitivo (localizar objetos, superar obstáculos, desafíos memorísticos, etcétera).

Actividades lúdicas como las indicadas reducen el sedentarismo en perros, favoreciendo la quema de calorías que, de lo contrario, se acumularían elevando el riesgo de obesidad. Hoy seis de cada diez perros muestran un índice de masa corporal superior a lo normal, condición que les predispone a desarrollar enfermedades y dolencias tan graves como la osteoartritis o la artrosis.

Este y otros trastornos articulares han sido vinculados con el sobrepeso canino. Los movimientos de un perro obeso acarrean un mayor desgaste y sobrecarga en las articulaciones, desencadenando diversos problemas a largo plazo.

Los perros, debido a su gregarismo, necesitan socializar y relacionarse para disfrutar de una vida plena. El sedentarismo dificulta esta necesidad y priva a la mascota de desarrollar su instinto gregario, negación que acentúa la soledad, el estrés y otros males.

La inactividad y exceso de grasa corporal también incrementan la posibilidad de sufrir diabetes tipo 2 o no insulinodependiente. Esta enfermedad canina es consecuencia directa de la falta de ejercicio, al igual que las cardiopatías.

Además, la vida sedentaria compromete el aprendizaje canino, sujeto a estímulos externos que no recibe en cantidad suficiente debido a su pasividad, escaso contacto social, etcétera. Este peligro es realmente nocivo a edades tempranas.

¿Cuánto cuesta tener un perro o un gato?

Mucha gente se hace esta pregunta cuando piensa, de manera responsable, en incluir a un animal en su familia. Pero es una pregunta que resulta complicada de responder al cien por cien.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que estamos hablando de seres vivos y que pueden enfermarse o pueden tener algún tipo de problema crónico que no se manifieste hasta que lleva un tiempo con nosotros. No podemos predecir si un gato va a tener un tumor que es necesario extirpar o si un perro se va a caer y romper un hueso. Y eso va a suponer un gasto extra. Por eso, una cosa importante cuando se tiene una mascota o se quiere tener, es contar con un fondo para imprevistos para el animal. También puede ser muy interesante contar con un seguro que ayude a cubrir estos gastos, algo que cada familia debe de valorar.

Dejando a un lado estos gastos extras, vamos a valorar lo que puede costar la llegada de un cachorro a la casa. Para empezar, tendremos que estudiar su calendario de vacunación. Durante el primer año es normal que haya que poner diferentes vacunas al gato o al perro, por lo que los gastos del veterinario serán mayores. Además, es recomendable castrar a la mascota para evitar muchos problemas de salud y de comportamiento, sobre todo que se escape en época de celo o que ladre o maúlle de manera molesta, así como marcajes con orina o comportamientos agresivos. También hay que desparasitar al animal, ya que es frecuente que los cachorros tengan parásitos intestinales. 

Todo esto puede suponer entre 300 y 500 euros en el primer año. A partir de ahí, mientras el animal esté sano, solo tendremos que acudir a revisiones y vacunas una vez al año, además de comprar pipetas para pulgas lo que nos puede salir entre 50 y 300 euros al año dependiendo de la clínica y de lo que decidamos hacer.

La comida del animal o la arena para sus necesidades en el caso de los gatos, puede tener un coste muy variable según la marca elegida y el tamaño de la mascota. Pero no suelen ser precios muy elevados a no ser que se trate de piensos muy específicos. La comida húmeda es más cara, pero es conveniente combinar ambos tipos de alimentación. En algunos casos, cuando se razas propensas a ciertos problemas, se puede recomendar Comprar suplemento para mejorar la nutricion de perros y gatos. De media, se estima que el gasto mensual en alimentación está entre los 40 y los 50 euros por animal.