Los perros, gatos y otros animales domésticos acompañan a sus dueños durante una parte significativa de su vida. Razas como la siamesa, la chihuahua o la spaniel tibetana viven más de quince años. Pero su longevidad no sería tal sin la ayuda de la medicina preventiva. Comprar Zoosanitarios es una inversión responsable porque contribuye a mantener la salud de la mascota, alargando su esperanza de vida.
La medicina preventiva veterinaria —una especialidad enfocada en prevenir y detener el avance de patologías animales— interviene en distintas áreas para preservar el bienestar de animales de compañía. Por un lado, desempeña un rol clave en el control parasitario. Se sirve, para ello, del uso de collares, pipetas y sprays, además de recurrir a comprimidos antiparasitarios y otros zoosanitarios capaces de neutralizar las pulgas, garrapatas y piojos.
Esta rama de la medicina se sirve de analíticas de sangre, ecografías y otras pruebas diagnósticas para la detección precoz de enfermedades. De abordarse en sus fases iniciales, las cardiopatías, la leishmaniosis y los fallos renales no impactarían tan negativamente en la salud canina y felina.
La máxima de «somos lo que comemos» es aplicable a cualquier ser vivo. La alimentación debe adaptarse a la edad y condición de la mascota. A partir de los diez años, es deseable que los perros sigan un plan nutricional acorde con sus necesidades, priorizando el consumo de proteínas de calidad y los ácidos grasos Omega-3 y restringiendo la presencia de sodio y de grasas ‘malas’.
Del punto anterior se deduce que la dieta influye en la expectativa de vida animal, sobre todo en aquellas razas tendentes a la obesidad (golden retriever, beagle, manx, etcétera). Controlar el peso corporal de la mascota puede alargar su esperanza vital en un veinte por ciento, al prevenir el desarrollo de diabetes, osteoartritis y otras patologías graves.