Categoría: Seguros médicos

¿Qué tipos de especialistas dentales existen?

De los muchos apodos que recibe el odontólogo, «sacamuelas» es el más extendido en lengua española y cuenta con equivalencias en otros países, como el tira-denti en Italia o el tiradentes en la vecina portugal. Pero el campo de acción de este profesional sanitario no se limita a las exodoncias, realidad que se comprende al revisar el cuadro médico de un seguro dental familiar, donde figuran periodoncistas, odontopediatras y otras especialidades.

En particular, los ortodoncistas se ocupan del diagnóstico y tratamiento de afecciones relacionadas con la alineación y otras anomalías de las piezas dentales. Para ello, se sirven de los brackets y otros aparatos de ortodoncia.

Los dentistas pediátricos, también denominados odontopediatras, están dedicados al estudio y cuidado de la salud oral en niños y jóvenes. Su metodología está adaptada a los problemas específicos de este público: pérdida de dientes de leche, bruxismo infantil, etcétera.

La mayor parte de las pólizas dentales incluyen coberturas asociadas al periodoncistas, esto es, profesional que se especializa en la salud de las encías. El alargamiento coronario, la cirugía periodontal, el injerto de encía y otras intervenciones pertenecen a su campo de acción.

Por su parte, el cirujano o patólogo bucal concentra su actividad en la cirugía dentoalveolar, esto es, que engloba multitud de procedimientos que afectan al hueso mandibular y maxilar. Asimismo, se responsabiliza del diagnóstico histopatológico.

El tratamiento del nervio dental, por expresarlo resumidamente, es la ocupación central del endodoncistas. Estos expertos intervienen cuando la caries rodea al nervio del diente y es preciso intervenirlo.

A diferencia de los anteriores, el dentista general o familiar aglutina un popurrí de conocimientos de distintas materias (bruxismo, obturaciones, endodoncias, etcétera), aportando tras un primer diagnóstico una visión general de los problemas bucodentales del paciente. Con frecuencia, es el responsable de derivarle a cualquiera de los especialistas antes citados.

Contratar el seguro dental, ¿cuándo es el momento?

¿Cuándo es el momento para entrar en adeslas dental contratacion y elegir una póliza de seguro dental? Esta pregunta tiene respuestas diferentes para muchas personas. Lo cierto, es que siempre es un buen momento ya que el cuidado de la boca es algo muy importante y que no se debe de descuidar. Sin embargo, se sabe que debido a los altos precios de los tratamientos que se realizan en las clínicas dentales, muchos españoles no acuden con la frecuencia debida a realizarse controles, limpiezas o incluso se lo piensan antes de colocarse un corrector dental.

Algunas personas no ven la necesidad de un seguro dental mientras están solteros, ya que tienen una mayor libertad a la hora de emplear su dinero. En lugar de pagar una cuota mensual y reducir así el pago que tienen que hacer en cada visita al dentista, prefieren acudir cuando lo necesitan y pagar el cien por cien de la factura.

No obstante, el seguro dental es una buena idea incluso para una persona soltera ya que muchas de las vistas que se hacen al dentista a lo largo del año, como las revisiones y limpiezas, suelen estar incluidas en el coste mensual de la póliza, lo que ya es un ahorro. Además, el tener el seguro contratado siempre anima a la hora de corregir problemas en la dentadura que en su momento no se arreglaron pero que nunca es tarde para enmendar.

Cada vez son más los adultos que se animan a colocarse un aparato dental y corregir sus dientes, alineando su sonrisa y haciéndola mucho más atractiva. Un cambio que supone toda una dosis de autoestima y, en muchos casos, también supone salud para la mandíbula y su articulación.

Pero la cosa suele cambiar cuando aparecen los hijos. Aquí prácticamente todo el mundo está de acuerdo en la importancia del seguro dental. Las visitas de control para evitar la aparición de las temidas caries ya desde la dentadura de leche son imprescindibles. Antes se pensaba que no era necesario acudir al dentista mientras no se tuvieran los dientes definitivos pero ya sabemos que la caries de los dientes de leche puede acabar afectando a los dientes permanentes y que hay que cuidar la boca y los hábitos de limpieza desde el primer momento.

Contar con un seguro dental ayuda a que los gastos de dentista no se disparen y a poder recurrir siempre a los mejores profesionales del sector.

No lo dejes pasar 

Con los problemas dentales, en ocasiones, solemos ser un poco descuidados porque consideramos que no son como ‘otros’ problemas de salud, que tienen arreglo. Y con el ritmo de vida que llevamos los solemos dejar aparcados hasta nueva orden. Pero os voy a contar mi experiencia para que entendáis que con la dentadura tampoco se juega. 

Hace un tiempo mi mujer encontró un nuevo trabajo en el que le incluían como cobertura la opción adeslas dental ofertas. Al final decidió cogerlo ya que hasta ese momento no había tenido seguro dental. Le pareció una buena opción ya que, como se suele decir, ‘vamos para mayores’ y los gastos de salud, también la bucodental se disparan. Y me preguntó si quería incluirme a mí ya que lo podía hacer por un buen precio, pero me negué.

Le dije que yo solía tener pocos problemas dentales y que no iba a merecer la pena, al menos de momento. Que teníamos muchos gastos, que la hipoteca, que la inflación y demás. Pero, a veces, nos equivocamos con los métodos para ahorrar. Porque ahorrar es una forma de vida sostenible, pero hay que saber con qué debemos ahorrar y con qué no.

Y como las leyes de Murphy son como son no tardé ni un par de meses en empezar a notar un dolor en una muela. Llevaba más tiempo de la cuenta ‘ahorrando’ con el dentista, me había negado a formar parte de Adeslas dental ofertas y ahora me encontraba con esto. Cuando por fin fui al dentista me dijeron que tenía una pieza muy mal y que veían la endodoncia muy complicada: la mejor opción era quitar la pieza dañada y sustituirla por un implante.

Desde luego que había solución, pero además de los problemas que me iba a ocasionar por no ser lo suficientemente previsor estaba la cuantía total de las diferentes tareas que iban a tener que hacer. Y todo por dejarlo pasar más de la cuenta y ahorrar donde no hay que ahorrar. Así que ya sabéis, con los dientes no se juega.