No lo dejes pasar 

Con los problemas dentales, en ocasiones, solemos ser un poco descuidados porque consideramos que no son como ‘otros’ problemas de salud, que tienen arreglo. Y con el ritmo de vida que llevamos los solemos dejar aparcados hasta nueva orden. Pero os voy a contar mi experiencia para que entendáis que con la dentadura tampoco se juega. 

Hace un tiempo mi mujer encontró un nuevo trabajo en el que le incluían como cobertura la opción adeslas dental ofertas. Al final decidió cogerlo ya que hasta ese momento no había tenido seguro dental. Le pareció una buena opción ya que, como se suele decir, ‘vamos para mayores’ y los gastos de salud, también la bucodental se disparan. Y me preguntó si quería incluirme a mí ya que lo podía hacer por un buen precio, pero me negué.

Le dije que yo solía tener pocos problemas dentales y que no iba a merecer la pena, al menos de momento. Que teníamos muchos gastos, que la hipoteca, que la inflación y demás. Pero, a veces, nos equivocamos con los métodos para ahorrar. Porque ahorrar es una forma de vida sostenible, pero hay que saber con qué debemos ahorrar y con qué no.

Y como las leyes de Murphy son como son no tardé ni un par de meses en empezar a notar un dolor en una muela. Llevaba más tiempo de la cuenta ‘ahorrando’ con el dentista, me había negado a formar parte de Adeslas dental ofertas y ahora me encontraba con esto. Cuando por fin fui al dentista me dijeron que tenía una pieza muy mal y que veían la endodoncia muy complicada: la mejor opción era quitar la pieza dañada y sustituirla por un implante.

Desde luego que había solución, pero además de los problemas que me iba a ocasionar por no ser lo suficientemente previsor estaba la cuantía total de las diferentes tareas que iban a tener que hacer. Y todo por dejarlo pasar más de la cuenta y ahorrar donde no hay que ahorrar. Así que ya sabéis, con los dientes no se juega.