La oncología es una de las ramas de la medicina más esperanzadoras para la humanidad. De su estudio y desarrollo depende la cura del cáncer o neoplasia maligna, enfermedad que afectará a una de cada cinco personas en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, el gran público desconoce la importancia de una de sus especialidades, la cirugía oncológica, parte esencial de la dermatologia medica quirurgica en Vigo para el tratamiento de tumores.
En líneas generales, este procedimiento quirúrgico del cáncer permite la extirpación, biopsia y alivio sintomático de los tumores cancerígenos. Al contrario de lo que pueda pensarse, su historia no es reciente. En el Papiro Edwin Smith se registra ya la cauterización de tumores en la glándula mamaria de las egipcias del año tres mil antes de Cristo. Justo es reconocer, no obstante, que la oncología moderna no surgió hasta la invención de la anestesia y la mastectomía radical del estadounidense William Stewart Halsted.
Concretando más sus aplicaciones, la oncología médica desempeña un rol preventivo en casos de alta predisposición genética. Se sirve del screening o cribado y otras pruebas diagnósticas para identificar a tiempo los tejidos problemáticos y anticiparse a la recidiva o reaparición de tumores malignos.
Por medio de la biopsia y otros procedimientos, los oncólogos pueden determinar la naturaleza cancerosa del tumor y su alcance o agresividad. Como es lógico, la extirpación física de la masa cancerosa es el propósito central de esta especialidad, pero también forman parte de ella los cuidados paliativos cuando el paciente está afectado por un tumor incurable. Mejorar su calidad de vida se convierte entonces en la prioridad.
Tras la eliminación satisfactoria del tumor maligno, urge rehabilitar física, mental y socialmente al paciente. Para ello, la oncología se ayuda de ejercicios terapéuticos y programas específicos de fisioterapia, además de apoyo psicológico.